Carabineros Aysén homenajeó al Teniente Hernán Merino Correa

Guardián de la soberanía nacional

A 55 años de los sucesos de Laguna del Desierto, el General José Riquelme Herrera, Jefe de la XI Zona Aysén, destacó la figura del Héroe del Siglo XX, resaltando igualmente al Cabo 2do. Eugenio Naín Caniumil (Q.E.P.D.) quien hace una semana perdió la vida en la región de La Araucanía.

   Con el izamiento de la bandera en todas las unidades, retenes y destacamentos de la región, Carabineros conmemoró los 55 años del fallecimiento del Teniente Hernán merino Correa, quien rindió su vida en defensa de la soberanía de nuestro país, tras los lamentables sucesos de Laguna del Desierto, hecho acontecido el 6 de noviembre de 1965.

   La ceremonia estuvo presidida por el General José Riquelme Herrera, Jefe de la XI Zona Aysén junto a la plana mayor de la Prefectura, quienes depositaron un ofrenda floral a los pies del busto del «Héroe del Siglo XX» situado en la Plaza Bicentenario en la ciudad de Coyhaique.

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   Con ocasión de este día, el General Riquelme tuvo palabras para enaltecer al Cabo 2do. Eugenio Naín Caniumil (Q.E.P.D.) –de dotación de la 2da. Comisaría de Temuco- quien hace una semana se convirtió en el mártir 1.221 de la Institución.

   «El Teniente Merino a sus 29 años, el Cabo Naín a sus 24 años. Los dos son chilenos y los dos demostraron el profundo amor a la patria y vocación de servicio en el desempeño de sus funciones (…). Más allá de eso, tenemos que reforzar y reafirmar nuestras convicciones, los valores, la doctrina de nuestra Institución. Debemos renovar el compromiso con nuestra patria, por eso este 6 de noviembre del año 2020, es oportuno referirme a todos aquellos que han hecho el esfuerzo máximo en pos de nuestra patria», expresó el Oficial General.

Héroe del Siglo XX

   Desde que Carabineros de Chile mantiene presencia en la región de Aysén, 15 han sido los mártires que han perdido la vida en el cumplimiento del deber.

   Entre ellos probablemente el más conocido ha sido el Teniente Hernán Merino Correa, quien sin saberlo –hace 55 años- pasó a formar parte no sólo la galería de grandes hombres de Carabineros, sino que también como personaje destacado de la historia de nuestro país, transformándose en «Héroe del Siglo XX», siendo ascendido en forma póstuma al grado de General, engrosando de esta forma la lista de insignes próceres que han rendido la vida en defensa del Orden y la Patria.

   Su muerte ocurrida el 06 de noviembre de 1965 a raíz de los sucesos de Laguna del Desierto, es el fiel reflejo de todas las cualidades que se pretende inculcar a través del desarrollo de carrera a todo miembro de Carabineros, quienes junto con los valores doctrinarios que se forjan en su etapa de formación, con acciones como la del Teniente Merino, nos permite conservar un sello de identidad y uniformidad, necesarios para la trascendencia y cumplimiento de nuestra Misión Constitucional cual es sostener el Orden y la Seguridad en todo el territorio de la República.

   Su historia de muerte se convirtió en una leyenda viva en el corazón de todos los chilenos. A lo largo de nuestro territorio, en diversas ciudades, escuelas y calles es recordado en bustos y placas de bronce que perpetúan su memoria.

   Dueño de una sólida voluntad, firme vocación de servicio y de un férreo espíritu de cooperación y solidaridad, la vida del Teniente Hernán Merino Correa fue breve e intensa.

   Este pasaje de nuestra historia reciente, nos sirve a todos, al constituir un momento de reflexión que marca nuestra doctrina Institucional y nos impulsa a seguir su ejemplo de valor y entrega, noble sentimiento que palpita en los corazones de todos los hombres y mujeres quienes visten este verde uniforme y que constituye el alma de Carabineros de Chile, cual es contribuir al desarrollo llevando Orden y Patria a todos los rincones del territorio nacional, legítimo símbolo de amor hacia nuestro país y los más altos valores de la condición humana.

   Inspirados en los sólidos principios y valores, los Carabineros de hoy son herederos de brío, desarrollando su trabajo con vocación patriótica, de entrega y convicción, dando fiel cumplimiento a la misma promesa que el Teniente Merino juró defender.

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