El “efecto Fernanda Bachelet” en el Gobierno: Su política de terminar con los “pitutos” bajo la lupa

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Analistas afirman que este caso “debilita” el discurso del Presidente Sebastián Piñera, quien planteó eliminar el “amiguismo” en el aparato público.

SANTIAGO.- Este lunes se conoció la decisión de Fernanda Bachelet de renunciar a su cargo de agregada comercial de Chile en Nueva York, una designación que, conocida públicamente, desató una serie de críticas desde el propio oficialismo que incluso pidió revisar la designación.

Uno de los dardos salió del senador RN Manuel José Ossandón, quien en Mesa Central de Canal 13 calificó su llegada al apetecido puesto como “un error no forzado”.

Ya habiéndose conocida la renuncia de la ingeniera comercial de 27 años, expertos analizaron los efectos que esta nominación tuvo en el Gobierno, debido a que la profesional fue designada directamente por el Mandatario, es hija de un amigo y ex socio de él, Ricardo Bachelet, y poseer solo un año y medio de experiencia laboral trabajando en una empresa de retail. Además por tener un sueldo superior a los $10 millones, aunque luego fue rebajado a $7,5 millones.

A juicio del académico de la Universidad de Talca, Mauricio Morales, el jefe de Estado se ve cuestionado por haber tomado esta decisión, que “deja a la centro derecha con un discurso mucho más debilitado” debido a que, recordó, fue el propio Presidente quien presentó un proyecto de ley el año pasado para terminar con designaciones en cargos públicos fundadas en relaciones de amistad o de familia, entre otros llamados que ha hecho a lo largo de su carrera política.

“Ellos (la centro derecha) sistemáticamente acusaban a los gobiernos de la Concertación y de la Nueva Mayoría por fomentar el ‘pituto’. En segundo lugar hay que recordar también que en el primer gobierno de Piñera le decía a la centro izquierda que había que trabajar, que había que levantarse temprano igual que cualquier otro chileno y que el mérito y el esfuerzo personal es lo que lleva a la gente al éxito. Esas ideas ahora se ven cuestionadas”, sostuvo a Emol.

Por su parte, la cientista política de la Universidad de Valparaíso, Javiera Arce, puso sobre la mesa lo ocurrido con la nominación del hermano del Presidente, Pablo Piñera, quien fue designado como embajador de Chile en Argentina. Una designación que, ante las críticas esta vez desde la oposición, el Mandatario debió dejar sin efecto.

“A diferencia del caso de su hermano la situación (de Fernanda Bachelet) se observa como un pago de favores y eso es grave. Es un error. Que además es mal entendido, tiene que ver con que un Presidente que promete mérito y que se iban a terminar las malas prácticas de los ‘apitutados’, las refuerza y las hace”, planteó.

En tanto que el director del Centro de Políticas Públicas de la Universidad del Desarrollo, Gonzalo Müller, manifestó que “es difícil decir que fue un acierto” su nombramiento, considerando que Bachelet Coto debió renunciar al cargo. Pero, añadió, ahora hay que centrarse en que fue la normativa vigente la que lo permitió, por lo tanto, apuntó ahora a un cambio en la ley.

“Hay que entender que el espacio antes no era cuestionado, porque los presidentes, hasta (Michelle) Bachelet, podían nombrar a quien quisieran, a personas cercanas, a amigos, en puestos como estos. Pero resulta que ese espacio de discrecionalidad es lo que molesta y es lo que hay que leer como tendencia: a nuestra sociedad le interesa que eso se reduzca al mínimo”, planteó.

¿Fue o no concurso?
También se refirieron a las declaraciones del ministro de Hacienda, Felipe Larraín, quien la mañana de ayer, pocas horas antes de que se anunciara la salida de la ingeniero comercial, aseguró que ella fue definida en el puesto a través de un concurso, dichos que fueron cuestionados por las asociaciones de funcionarios de la Cancillería.

Sin embargo, tras unos minutos, el jefe de la billetera fiscal aclaró que “hubo un proceso interno, y la verdad que yo respeto las dos decisiones: la decisión de nominación y la decisión de renuncia”. “Para mí, con la renuncia, es un tema superado”, completó, pero insistió en que estas son decisiones que toma el Presidente de la República “que yo respaldo y él aceptó la decisión de renuncia de la persona que había sido nominada”.

“Es inaceptable, inexplicable (lo que dijo). Él entrega un nuevo argumento a la oposición para desmentirlo. Era innecesario (que hablara) porque es el ministro de Hacienda no de Relaciones Exteriores, es una ‘metida de patas mayúsculas’. Me imagino que dijo esto en el afán de cerrar el tema y pensando que no se iba a descubrir que existía la documentación, pero como hoy la información está mas disponible, entonces el ministro de Hacienda se regaló y al regalarse también puso en problemas al Gobierno”, afirmó Morales.

A juicio de Arce es una demostración de la “escasa capacidad política” de La Moneda y el ministro cometió una “imprudencia política”.

Mientras que Müller señaló que “fue un error del ministro, porque no es formalmente un concurso. Yo me imagino que para la designación de muchos de estos cargos las autoridades tienen ante sí distintas alternativas, tienen varios currículos por decirlo así, pero eso no significa que es un concurso. Creo que ahí radica la frase del ministro en que no fue la única que se consideró, sino que se consideró a otras personas y ella fue la elegida, pero eso no es un concurso”.

Fuente: Emol.com
Por Verónica Marín