«Hay un afán de este Gobierno, de último minuto además, de seguir con el centralismo que deja a las regiones sin posibilidades»

A propósito del oficio del Ministerio del Interior donde establece que la presidencia de las Comisiones Regionales de Uso del Borde Costero (CRUBC) son presididas por los delegados presidenciales, en condiciones que el ordenamiento territorial es una facultad que la ley otorga a los Gobiernos Regionales.

Hay un afán de este, de último minuto además, de seguir con el centralismo asfixiante que deja a las regiones sin posibilidades de tomar sus propias decisiones. Las CRUB son fundamentales para la planificación de nuestro maritorio y desde Santiago se pretende dejar amarrados a discrecionalidad del centro un sinnúmero de concesiones, entregas. Lo que huele, como siempre, a decisiones antojadizas y que esconden centralismo, falta de participación, e incluso carencia de ética.

Es vergonzoso que las presiones de la industria salmonera, de grupos económicos, que no aceptan que la administración y uso del borde costero sea regulado y propiciado por los gobiernos regionales. Porque nosotros como regiones hacemos una defensa acérrima de nuestro territorio y sabemos donde están los intereses de nuestra gente.

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