«Les llama la atención que los fiscalice una mujer»

Suboficial Carmen González Navarrete, Autoridad Fiscalizadora N° 094 OS.11 de la 1ra. Comisaría de Coyhaique

  • La funcionaria de Carabineros integra un equipo a cargo del control de armas y explosivos, verificando el registro de estas piezas, autorización y también el uso de estos elementos bajo estrictos protocolos de seguridad.

 Hace 60 años, un día como hoy 16 de julio de 1962, Carabineros de Chile se convirtió en la Institución pionera en incorporar a la mujer a sus filas, quienes en la actualidad cumplen funciones en los más variados ámbitos del quehacer institucional.

   Esenciales para el desarrollo del país, hace 60 años –un día como hoy 16 de julio de 1962- Carabineros de Chile, hasta ese momento con un carácter fundamentalmente masculino, dio cabida a la mujer entre sus filas.

   Inicialmente fueron  104 mujeres que hicieron historia y que desempeñaron funciones en la atención de menores en situación irregular, donde la delicadeza y sensibilidad propias del género, eran fundamentales para enfrentar este desafío y brindar protección a la infancia desvalida.

   Hoy, la mujer cumple funciones en las más diversas áreas, especialidades y escalafones e integra el Alto Mando Institucional, contribuyendo a la seguridad como expresión de una policía moderna e integrada y que constituye una pieza fundamental para el desarrollo de nuestro país.

   Oriunda de la ciudad de Chillán y con 26 años de servicio en la Institución, la Suboficial Carmen González Navarrete desarrolló su carrera policial en la ciudad de Santiago, cumpliendo funciones en la 1ra. y 3ra. Comisaría Santiago Centro de la Prefectura Central.

   El año 2021 fue destinada desde 3ra. Comisaría Santiago Central a la 1ra. Comisaría Coyhaique, donde inicialmente desarrolló servicios policiales en la población, para acto seguido conforme a sus conocimientos y experiencia, integrar la Autoridad Fiscalizadora OS.11 de esta Unidad.

   Luego de desarrollar una extensa trayectoria, integrando equipos y dispositivos a cargo de patrullajes, velando por la seguridad y tranquilidad en el casco histórico de Santiago, hoy sirve al país desde la ciudad de Coyhaique, siendo parte de un equipo que muchos relacionaban al género masculino, el cual –como en otros ámbitos del quehacer institucional- hoy es desarrollado por la mujer.

   En la actualidad, la Suboficial González cumple funciones en un área diferente a lo tradicional, se trata del OS.11, un departamento a cargo del control de armas y explosivos, encargado del registro de estas piezas, autorización y también el uso de estos elementos –bajo estrictos protocolos de seguridad- tanto en la minería como en tronaduras, posibilitando –estas últimas- la apertura y mejora de rutas y caminos que unen personas y contribuyen a la integración y al desarrollo del territorio.

   «En esta región, la mayor parte de las personas inscriben armas para la caza, deportes y otras para defensa personal. Realizamos fiscalizaciones en terreno, verificamos que las armas estén en el domicilio que la persona otorgó. Así también fiscalizamos las minas y polvorines, verificando que cumplan con todos los requisitos para poder funcionar», indicó.

Seguridad ante todo

   «Esta es una labor totalmente nueva para mí, porque no es algo que realicemos normalmente los carabineros. Con la ayuda de mis pares y charlas de la DGMN (Dirección Nacional de Movilización Nacional) y del Departamento OS.11 de la ciudad de Santiago, nos vamos retroalimentando y hacemos una buena labor».

   Se trata de un trabajo en el cual se controlan las medidas de seguridad, toda vez que personas debidamente autorizadas manipulan elementos de alto poder destructivo, lo cual de no ser realizado de manera correcta puede derivar en hechos lamentables en su almacenamiento, traslado o manipulación.

   «Ha sido una muy linda experiencia, sorprendente para mí, porque es algo a lo cual no estaba acostumbrada, como es fiscalizar explosivos o estar ahí cuando hacen las tronaduras. Se debe estar con todas las medidas de seguridad, casco, chaleco, situados a una distancia prudente y verificar que las personas que están haciendo el trabajo mantengan su carné de manipulador de explosivos, programador calculista y en definitiva que se encuentre todo en regla para poder realizar con éxito este trabajo y no cause lesiones a las personas, daños a las casas en los alrededores o a quienes viven en esos lugares», indicó.

Resguardo y protección

   La Autoridad Fiscalizadora 094 OS.11 de la 1ra. Comisaría de Coyhaique, posee jurisdicción por el norte hasta Villa Ortega y hasta la localidad de Río Tranquilo por el sur.

   A lo largo de dicho territorio, la Suboficial Carmen González junto al personal realizan en forma periódica una rigurosa fiscalización en terreno, verificando aquellas armas debidamente inscritas y los domicilios fijados por sus propietarios, constatando igualmente el cumplimiento de los requisitos exigidos y establecidos por la ley.

   «Cuando voy a fiscalizar a las personas, les llama la atención que sea una mujer, porque siempre los han fiscalizado hombres. He tenido una muy bonita experiencia porque la gente es cariñosa, nos recibe en sus casas y es muy accesible a la fiscalización», indicó.

   «Hay mujeres que van a inscribir sus armas –lo cual también me ha sorprendido- porque tienen su predio y ellas lo administran y quieren tener una seguridad para cuidar sus animales, para que no les causen daño a sus ovejas. Ellas van a dar su examen y cuando les va bien y lo aprueban, se sienten muy orgullosas, más aún cuando aprueban a la primera, es muy gratificante para ellas», señaló la Suboficial González.

   «Estoy orgullosa de todas las mujeres carabineros porque es muy difícil cumplir bien en todas las labores que se nos encomiendan, tanto en lo laboral, familiar -con los hijos-. Estoy orgullosa de todas mis colegas que están en puestos importantes a lo largo de todo Chile. Las mujeres están incorporadas en todas las labores que hace Carabineros. Antes solo era para el tema de familia, había centros de menores en los que estaban dedicadas las mujeres carabineros, hoy cubrimos todas las áreas y labores que hacen nuestros colegas masculinos. Siempre es un orgullo para mí ver a una mujer –cuando voy a lugares extremos- y encontrarme ahí en que estamos en todos los lugares», añadió.

   A 60 años de la incorporación de la mujer en Carabineros, el género transitó desde haber estado al cuidado y de brindar protección a la infancia desvalida, a estar hoy presente en toda esfera, desempeñando funciones en los más variados ámbitos del quehacer institucional, contribuyendo a la seguridad y al desarrollo de nuestro país.

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