Programa FNDR de SernamEG organiza ferias de comercialización en Villa Frei y El Blanco

Con el objetivo de reforzar los conocimientos adquiridos en materia de gestión y comercialización se realizaron en Villa Frei y El Blanco ferias productivas, en el marco del Programa FNDR «Capacitación para el Emprendimiento de Mujeres Rurales Aysén», ejecutado por el Servicio Nacional de la Mujer y la Equidad de Género, SernamEG, y financiado por el Gobierno Regional de Aysén; a través del Fondo Nacional de Desarrollo Regional, FNDR.

La Seremi de la Mujer y la Equidad de Género Magali Pardo Jaramillo, dijo: «abrir espacios para que las mujeres puedan visibilizar su trabajo es uno de los desafíos más importantes presentes en la Agenda Mujer del gobierno del Presidente Sebastián Piñera. Para esto avanzamos en conjunto, fortaleciendo y apoyando las iniciativas de las mujeres que con esfuerzo sacan adelante sus emprendimientos. Con ellas y para ellas es nuestra labor como Gobierno».

 

Este Proyecto tiene por objetivo generar las condiciones para que pequeñas productoras campesinas y del litoral, desarrollen iniciativas económicas rentables y sostenibles en el tiempo. Específicamente, 100 mujeres en localidades de las provincias de Aysén, Coyhaique y General Carrera; en estos últimos dos territorios el ente ejecutor es Chelenko Consultores, que trabaja con mujeres pertenecientes a las localidades de La Tapera, Villa Frei, El Blanco, Chile Chico, Península Levicán y Sector Lago Alto.

La Directora Regional de SernamEG, Elizabeth Gutiérrez Eggers, destacó que «estas ferias son una expresión de la diversidad de productos que desarrollan las mujeres de estas localidades, quienes a través de este Programa FNDR han podido desarrollar su potencial y talento. Como Servicio buscamos contribuir a promover sus niveles de autonomía económica a través de la promoción de sus emprendimientos, facilitando nuevos mecanismos para su comercialización y establecer una instancia para promover la asociatividad entre ellas».

 

En el caso de las Ferias de Comercialización realizadas en el Módulo Coyhaique, las cuales se enmarcan en el Componente de Fortalecimiento de Competencias Específicas, mediante el cual se pretende poner en práctica los conocimientos y experticia técnica recibidos a través de la formación y fortalecimiento del emprendimiento; vinculadas al rubro desarrollado por las mujeres de cada localidad. De esta manera, estos puntos de comercialización pretenden reforzar la gestión y comercialización de las unidades productivas.

 

En cuanto a los resultados de la feria la dirigenta de Villa Frei, Elsa Galindo Vera, manifestó que «hace muchos años que se no realizaba una actividad de este tipo en el sector. Ya nos dimos a conocer, lo que esperamos es tener más enlaces para la venta de huevos y verduras; estamos trabajando como un grupo unido, queremos seguir adelante y repetir más adelante otras ferias y no quedarnos aquí no más».

La líder del grupo agregó que «recibimos harta orientación que es lo principal y materiales también para gallineros, así como alimento para aves. Pudimos aprender sobre las enfermedades de las aves y cómo hacer un criadero. Fueron muy buenas las personas que nos hicieron los cursos tuvimos bastante comunicación y nos unimos más. Eso se nos va a quedar grabado para siempre porque fue una experiencia excelente. Somos poquitas pero vamos a salir adelante, bien unidas y apoyándonos unas con otras».

 

Una opinión similar respecto a la convocatoria a la feria tuvo la dirigenta del sector El Blanco, Berta Fierro Muñoz, quien se refirió además a la experiencia del Programa «Capacitación para el Emprendimiento de Mujeres Rurales Aysén», precisando que «siempre hubo buena disposición para cualquier cambio que pedíamos hacer. Por ejemplo, la mayoría de nosotras vivimos en el campo lejos del Blanco, así que la consultora tuvo la disponibilidad un mes durante el invierno porque se nos hacía más difícil llegar a las clases. Ha sido un programa largo y provechoso lo que se agradece. Con los últimos recursos que me entregaron los invertí en comprar frascos para mis mermeladas y una impresora para hacer mis propias etiquetas, con la idea de ir quedándome con mis herramientas. Ya tengo mis años, tengo que ir pensando a que me voy dedicar realmente».