Administración provisional en U. de Aysén cierra con balance posivo: saneamiento de deudas, superávit financiero, más carreras y nueva infraestructura

 

  • El proceso aplicado por la Superintendencia de Educación Superior en enero de 2024 permitió superar el complejo escenario financiero de la universidad, fortalecer su gestión y proyectar su crecimiento académico e infraestructura.
  • A partir de ahora, el plantel inicia una nueva etapa bajo la rectoría de Víctor Cubillos Godoy.

Tras dos años de trabajo, este jueves 15 de enero concluyó oficialmente la administración provisional de la Universidad de Aysén, ordenada por la Superintendencia de Educación Superior (SES) en enero de 2024 con el objevo de enfrentar la compleja situación financiera que atravesaba la instución.

Durante 2023 la instución fue objeto de una invesgación por parte de la SES, tras detectar diversos problemas de gesón, como retrasos en el pago de remuneraciones, sobredotación, infraestructura deficiente y elevadas pérdidas operacionales, entre otras falencias, que amenazaban el futuro de la universidad y despertaron las alertas de toda la comunidad regional.

Esta serie de situaciones llevaron a la SES a nombrar en enero de 2024 a Juan Pablo Prieto como administrador provisional. Su gesón se enfocó en la recuperación y saneamiento financiero, la opmización de los procesos administravos y académicos, el crecimiento y diversificación de la matrícula, así como en el desarrollo de infraestructura estratégica para el futuro de la universidad.

 

Hitos

Uno de los principales logros de esta etapa fue la estabilización de las finanzas instucionales. Al inicio de la administración provisional, las deudas de la universidad alcanzaban los $3.000 millones, las que hoy se encuentran completamente saldadas, sentando bases sólidas para una gesón económica sustentable en el largo plazo.

En su úlma Cuenta Pública, la Universidad de Aysén destacó el giro desde un escenario de pérdidas operacionales hacia resultados financieros posivos, con márgenes superiores al 20% en 2024 y 2025. A ello se suma un sostenido aumento de la matrícula, que pasó de 660 estudiantes en 2024 a 793 en 2025, con una proyección cercana a los 1.000 alumnos para 2026, junto con la expansión de su oferta académica de 8 a 13 carreras de pregrado.

Dentro de la diversificación de la oferta académica aparece la creación de cinco nuevas carreras, como Ingeniería Civil en Energías Renovables, Derecho, Administración Pública, Ingeniería Comercial y Terapia Ocupacional, además del primer programa de magíster de la instución, y pionero en la región, dedicado a la Gesón del Cambio Climáco.

En materia de infraestructura, se concretó la adquisición del nuevo Campus Errázuriz, con una inversión de $3.700 millones, y se aseguró el apoyo del Gobierno Regional de Aysén para aportar cerca de $30 mil millones desnados para el levantamiento del Edificio Fundacional, cuyas obras se iniciarán este año. Asimismo, el proyecto de una construcción modular de 3.800 metros cuadrados en el Campus Río Coyhaique, que se encuentra en las úlmas etapas previo al inicio de los trabajos y contempla un presupuesto de $11.000 millones.

Otro logro relevante es la adjudicación del FIUT, etapa 2, en la cual la universidad obtuvo el mayor puntaje (5,04) entre las instuciones parcipantes a nivel nacional. Este hito considera un financiamiento de $5.200 millones, otorgado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, desnado al fortalecimiento de la invesgación instucional en un horizonte de 10 años. Estos recursos permirán proyectar y modernizar el modelo de gesón de la invesgación, fortalecer los equipos técnicos y administravos, mejorar la infraestructura y el equipamiento cienfico, así como potenciar líneas de invesgación pernentes al territorio, reafirmando el rol de la Universidad de Aysén como universidad estatal de frontera, orientada al desarrollo cienfico con impacto regional y proyección de largo plazo.

Nueva etapa

El Superintendente de Educación Superior, José Miguel Salazar, destacó el impacto posivo del proceso de administración provisional. “Se permió restablecer la viabilidad financiera y fortalecer la instucionalidad de la Universidad de Aysén, asegurando condiciones adecuadas para que connúe cumpliendo su rol público y regional. Hoy la universidad cuenta con bases sólidas para proyectar su desarrollo académico y su contribución al territorio”, aseguró.

Mientras que Juan Pablo Prieto, al finalizar su labor como administrador provisional, manifestó que “todas las dimensiones propias de la universidad se han visto fortalecidas y proyectadas dentro de este proceso. Incluso, el trabajo realizado nos ha permido liderar los resultados financieros entre las universidades del Consejo de Rectoras y Rectores. Podemos decir que la Universidad de Aysén ene un futuro muy auspicioso y que, sin duda, lo va a alcanzar en los años venideros”.

Con el cierre de esta etapa, la conducción de la Universidad de Aysén queda en manos de Víctor Cubillos Godoy, electo rector para el período 2026–2030, cuya ceremonia de invesdura se realizó este jueves en el Centro Cultural de Coyhaique, marcando el inicio del décimo año académico y también de una nueva fase para la casa de estudios.