- A través del programa “Construyo mi Futuro”, alumnos de liceos técnico-profesionales se integran a obras regionales bajo la tutela de maestros guías, acortando la brecha entre el aula y el terreno.

Nueve estudiantes de los liceos técnico profesional Juan Pablo II y Bicentenario Agrícola Industrial de la Patagonia de Coyhaique, de las carreras: construcción mención Obras Viales y construcción mención Electricidad, respectivamente, están realizando sus prácticas en empresas del sector construcción, ello, gracias al compromiso de sus establecimientos educacionales, profesores y el programa “Construyo mi Futuro” de la Cámara Chilena de la Construcción, ejecutado por ONG Canales.
A través de esta iniciativa, los jóvenes que ya están culminando su proceso formativo, tiene la posibilidad de desarrollar sus prácticas en empresas socias de la CChC, donde, acompañados de un maestro guía, aprenden de primera fuente los oficios, roles y procesos que se generan dentro de una obra, lo que les permite llegar mejor preparados a su etapa laboral.
Andrea Figueroa está desarrollando su práctica en la empresa LyD, en la faena de construcción de 101 viviendas en la localidad de Balmaceda, recibiendo la asistencia del topógrafo Francisco Mardones “quien ha sido un excelente profesor”, agregando que “Nos ha enseñado bastante sobre el nivel topográfico, a usar el taquímetro (…) el levantamiento de niveletas y también el chequeo de moldaje para que las casas queden a nivel todas”, señaló la joven estudiante de la carrera técnico profesional de Obras Viales del liceo Juan Pablo II.
Buena experiencia de práctica que también comparte Bárbara Rivas, “Me he sentido súper cómoda con los trabajadores, con los jefes, y todo lo que estoy aprendiendo me ha servido mucho. He aprendido muchas cosas y estoy muy contenta”, expresó respecto de la labor que cumple en la empresa LyD en Puerto Aysén, en la construcción de las viviendas del comité Amuyen III.
Clave en el proceso práctico de los estudiantes son los maestros guías, quienes cumplen el rol de mentores en terreno, asegurando el aprendizaje y desarrollo de las competencias que los estudiantes requieren para incorporarse al sector construcción.
José Millacura, ex alumno del liceo Juan Pablo II y actual trabajador del rubro de la construcción, desempeñó el rol de maestro guía, lo que le ha permitido traspasar sus conocimientos y experiencia a las alumnas “Antiguamente era lienza, huincha larga y nivel de manguera nomás, ahora no, todo es topografía y más avanzado”, comenta sobre las diferencias que hay ahora en comparación a cuando él realizó su practica en Chile Chico, agregando que la motivación personal de los alumnos es la clave “Es una carrera bonita, en la construcción uno nunca para de aprender, siempre se va innovando, todos los años hay nuevas tecnologías en construcción, así que siempre se va desarrollando”.
Lucas Troncoso, también maestro guía, valoró que los jóvenes llegan con ganas de aprender, relevando la importancia que tiene el aprendizaje en terreno “Por más técnico de repente que sea la carrera igual no es lo mismo que el terreno, no es lo mismo que estar en obra, entonces el tener la posibilidad de poner en práctica o aprender derechamente cosas nuevas que uno no tiene por qué haber visto de repente en el liceo es una experiencia súper buena”.
En la región de Aysén, el programa Construyo mi Futuro de la CChC, ejecutado por ONG Canales, trabaja con tres liceos técnico profesional: Juan Pablo II y Bicentenario Agrícola de la Patagonia de Coyhaique; además del liceo Luis Rabanal Palma de Chile Chico, lo que les permite apoyar el proceso formativo de más de 300 jóvenes que esperan ingresar al rubro de la construcción una vez finalizados sus estudios.






