La réplica de magnitud 4,6 reactivó el temor en Caracas y La Guaira, mientras continúan las labores de rescate tras el doble terremoto que ha dejado cerca de 1.500 fallecidos en Venezuela.
Un nuevo sismo se registró la mañana de este lunes en el norte de Venezuela, generando alarma entre los habitantes de Caracas y del estado La Guaira, cuando aún continúan las labores de búsqueda y rescate tras el devastador doble terremoto ocurrido el pasado 24 de junio.
De acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el movimiento telúrico alcanzó una magnitud de 4,6 y tuvo su epicentro a unos 27 kilómetros al norte de Caraballeda, en el estado La Guaira. Por su parte, la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis) reportó una magnitud de 4,2 y ubicó el epicentro a 10 kilómetros al este de La Guaira, con una profundidad superficial cercana a los 3 kilómetros.
El temblor se produjo poco después de las 07:00 horas locales y fue percibido con fuerza tanto en la capital venezolana como en las localidades costeras más afectadas por el doble terremoto de magnitudes 7,2 y 7,5 que sacudió al país hace cinco días. El evento provocó que numerosos residentes evacuaran viviendas y edificios por temor a nuevas réplicas.
Habitantes de La Guaira señalaron a medios internacionales que el movimiento fue breve, pero suficientemente intenso como para generar nuevamente escenas de preocupación entre la población que permanece en refugios o cerca de las zonas de desastre.
Las autoridades venezolanas informaron que, hasta el momento, no se han reportado daños adicionales producto de esta réplica. El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, indicó que se trató de un movimiento de intensidad moderada y que los organismos de emergencia mantienen un monitoreo permanente de la situación.
Mientras tanto, los equipos de rescate nacionales e internacionales continúan trabajando entre los escombros en La Guaira y otras localidades afectadas, donde aún persisten las esperanzas de encontrar sobrevivientes. Más de 2.600 rescatistas y decenas de unidades caninas participan en las labores de búsqueda.
El balance oficial de víctimas se aproxima a las 1.450 personas fallecidas, mientras miles de heridos y damnificados permanecen recibiendo asistencia en distintas zonas del país. Las autoridades han advertido que las cifras podrían continuar aumentando a medida que avanzan las tareas de rescate y remoción de escombros.










