Por: Úrsula Mix
Seremi de Gobierno Aysén.
La educación no es sólo un derecho, es el motor que transforma realidades. Al cerrar ciclos e iniciar nuevos desafíos este 2026, el Gobierno del Presidente Gabriel Boric consolida una gestión enfocada en descentralizar las oportunidades y dignificar el proceso de enseñanza y aprendizaje en cada rincón de nuestro territorio.
Uno de los pilares fundamentales de este avance ha sido la implementación del Servicio Local de Educación Pública (SLEP) Aysén. Este cambio de paradigma no sólo ha garantizado la continuidad y estabilidad del sistema, sino que ha permitido un acompañamiento pedagógico directo, entendiendo que las necesidades de una escuela rural en Arroyo El Gato o Villa O´Higgins son distintas a las de un liceo urbano en Coyhaique.
La dignidad se construye con hechos concretos. Por ello, impulsamos una inversión histórica cercana a los $7.000 millones de pesos en infraestructura educacional. A través de más de 30 proyectos de conservación, hemos llegado a localidades como Tortel, Bahía Murta y Puerto Aysén, mejorando espacios educativos para que estén a la altura del talento, el esfuerzo y los sueños de nuestras y nuestros estudiantes.
En una región marcada por la dispersión geográfica, la equidad educativa exige enfrentar el aislamiento. Hoy podemos decir con orgullo que hemos priorizado sistemas de calefacción digna en zonas extremas como Raúl Marín Balmaceda, Puyuhuapi y Puerto Bertrand, y que alcanzamos el 100% de conectividad en los establecimientos del SLEP Aysén. Estos avances no son menores: significan acortar brechas históricas y garantizar acceso efectivo al conocimiento en la era digital.
El fortalecimiento ha sido integral y transversal. Desde la primera infancia hasta la educación superior, hemos acompañado a las comunidades educativas con políticas concretas. La educación parvularia se ha robustecido con nuevos jardines infantiles y material pedagógico de alto estándar, mientras que más de 9.000 estudiantes cuentan hoy con el respaldo de JUNAEB. A ello se suma el aumento del 10% en la Beca Patagonia, un apoyo directo que alivia el presupuesto de cientos de familias de la región.
Este período también ha estado marcado por avances en justicia social largamente postergada. El inicio del pago de la Deuda Histórica a profesoras y profesores comienza a saldar una herida abierta por décadas con quienes dedicaron su vida a formar generaciones. Asimismo, el fortalecimiento de la Universidad de Aysén y del Centro de Formación Técnica Estatal —con nuevas sedes, laboratorios y salas— reafirma nuestro compromiso con una educación superior pública y de calidad, permitiendo que las y los jóvenes puedan proyectar su futuro sin tener que abandonar su territorio.
Sabemos que aún existen desafíos. La educación es una tarea permanente y colectiva, que requiere constancia y diálogo. Sin embargo, los avances alcanzados son realidades concretas que fortalecen el tejido social y proyectan un mejor porvenir para Aysén. Estamos construyendo una educación pública, gratuita y de calidad, que nace desde el territorio y se proyecta para el desarrollo integral de nuestra región.






