Productores de uva pisquera de las regiones de Atacama y Coquimbo manifestaron su rechazo a las declaraciones del ministro de Agricultura, Jaime Campos, luego del sistema frontal que afectó con intensas lluvias a la zona norte del país.

La polémica surgió después de que el secretario de Estado afirmara que el temporal “no dejó daños estructurales en la agricultura” y señalara que la cosecha de uva pisquera ya había finalizado hace varios meses, descartando mayores efectos sobre el sector.

“No hay daños estructurales en la agricultura chilena. Todos los sectores y todas las regiones han soportado bien este temporal. En el caso específico de los pisqueros, hasta donde tengo conocimiento, en esta época del año no ha llegado a las parras. ¿De qué cosecha me hablan? La cosecha terminó hace varios meses”, indicó la autoridad.

Las declaraciones provocaron una rápida respuesta de los productores, quienes aseguran que los daños van mucho más allá de la cosecha y afectan directamente la infraestructura agrícola y el trabajo de miles de familias.

Mauricio Stay Urquieta, presidente de la Cooperativa Control Pisquero, calificó los dichos como “una falta de respeto para el mundo agrícola pisquero”, señalando que la emergencia debe evaluarse en terreno y no únicamente desde informes preliminares.

Según explicó, existen parrones dañados, árboles derribados, sistemas de riego destruidos, canales afectados e infraestructura productiva seriamente comprometida, además de predios que aún permanecen inaccesibles debido a las consecuencias del temporal.

“Que no estemos en período de cosecha no significa que no existan pérdidas. La agricultura se trabaja durante todo el año. Minimizar el daño solo retrasa la ayuda que necesitan miles de familias e invisibiliza la realidad del mundo rural”, afirmó.

En la misma línea, Francisco Munizaga, presidente de Pisco Chile A.G., sostuvo que, si bien espera que las declaraciones del ministro hayan sido emitidas en un contexto específico, no reflejan la magnitud de la emergencia que enfrentan numerosas localidades rurales de Atacama y Coquimbo.

Por su parte, el gerente general de Capel, Claudio Escobar, indicó que más de un centenar de productores asociados presentan distintos niveles de afectación tras el sistema frontal e invitó a las autoridades a recorrer la zona para constatar en terreno el impacto.

“Invitamos a quienes tengan dudas a visitar la zona pisquera y ver directamente el nivel de los daños. Hacemos un llamado a la prudencia en las declaraciones”, expresó.

Mientras continúan las evaluaciones técnicas, los gremios esperan que el catastro de daños permita acelerar la entrega de apoyo a los agricultores afectados y la recuperación de la infraestructura productiva en los valles del norte del país.