La medida forma parte de una nueva política comercial anunciada por la administración de Donald Trump y afectará a decenas de economías. El Gobierno chileno busca revertir la decisión mediante gestiones diplomáticas.
Estados Unidos confirmó este jueves la aplicación de un arancel adicional del 12,5% a las importaciones provenientes de Chile, argumentando que el país no ha impuesto ni aplicado de manera efectiva una prohibición a la importación de bienes elaborados con trabajo forzoso. La medida forma parte de una ofensiva comercial impulsada por la administración del presidente Donald Trump, que alcanzará a cerca de 60 economías.
La decisión fue adoptada por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) tras una investigación realizada bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974. Según Washington, las prácticas de los países investigados generan una competencia desleal para los productores estadounidenses al permitir el ingreso de productos cuya cadena de suministro podría involucrar trabajo forzoso.
En el caso de Chile, Estados Unidos sostiene que el país “ha fallado en imponer y aplicar de manera efectiva una prohibición a la importación de bienes producidos con trabajo forzoso”, razón por la cual quedó dentro del grupo que enfrentará el gravamen más alto, de 12,5%, en lugar del 10% aplicado a países que cuentan con mecanismos considerados suficientes por Washington.
La nueva política reemplaza el arancel temporal del 10% que estuvo vigente durante los últimos meses y busca, según la administración estadounidense, fortalecer la protección de los derechos laborales y evitar que productos vinculados al trabajo forzoso ingresen al mercado norteamericano.
Gobierno chileno prepara respuesta
Desde el Ejecutivo chileno se ha señalado que continuará el diálogo con las autoridades estadounidenses para intentar revertir la medida. En semanas anteriores, la Cancillería indicó que Chile mantiene un Tratado de Libre Comercio vigente con Estados Unidos y que buscará demostrar que el país cumple con estándares internacionales en materia laboral y de fiscalización de las cadenas de suministro.
Especialistas advierten que el impacto dependerá de cómo se implemente el nuevo esquema arancelario y de los productos finalmente afectados, aunque existe preocupación entre los exportadores por un eventual aumento en los costos para ingresar al principal mercado de exportación chileno después de China.










