Autoridades recorrieron tres iniciativas productivas para articular apoyos en innovación, competitividad, sostenibilidad y proyección comercial.

Puerto Aysén, junio de 2026.- Desde el reciclaje de residuos de la industria acuícola hasta la fabricación de embarcaciones con ingeniería desarrollada en la región, Puerto Aysén está generando nuevas capacidades productivas con potencial para llegar a otros mercados. Tres de ellas, vinculadas al reciclaje industrial, la economía circular y la fabricación de embarcaciones, fueron parte de un recorrido realizado por representantes de Economía, Energía, Corfo Aysén y ProChile para conocer sus procesos, identificar sus principales desafíos y articular apoyos que contribuyan a su crecimiento y proyección hacia nuevos mercados.

La jornada incluyó visitas a Aysén RecircularVisón Chile y Ceresal, empresas que, desde distintos ámbitos, agregan valor a recursos y capacidades existentes en la región. Sus desarrollos abarcan desde la transformación de residuos de la industria acuícola hasta la fabricación de embarcaciones y la recuperación de materiales para su reincorporación a nuevas cadenas productivas.

La agenda surgió con el propósito de acercar los instrumentos públicos a empresas que ya están desarrollando productos y procesos con posibilidades de escalar. El seremi de Economía, Fomento y Turismo, Rodrigo Aguilera, explicó que el despliegue permitió reunir en terreno a distintos servicios en torno a necesidades concretas. “Hemos generado una sinergia importante con las empresas, recogiendo sus inquietudes y viendo cómo podemos apoyarlas con los instrumentos disponibles”, señaló.

Uno de los factores que incide directamente en la competitividad de las empresas regionales es el costo energético. En ese contexto, el seremi de Energía, Juan Luis Amenábar, destacó que el nuevo esquema tarifario permitirá una reducción promedio estimada de entre 14% y 15% para distintos tipos de usuarios. A su juicio, esta disminución puede mejorar las condiciones para empresas intensivas en consumo eléctrico y contribuir a generar un escenario más favorable para nuevas inversiones en Aysén.

Para el director de Corfo Aysén, Francisco Saldivia, la visita permitió observar resultados concretos de procesos de innovación desarrollados en el territorio. “Hemos comprobado en terreno actividades vinculadas a sostenibilidad y reciclaje, con potencial para llegar a otras regiones e incluso a otros países”, afirmó. Agregó que el desafío institucional es acompañar a las empresas en etapas que permitan fortalecer sus capacidades, incorporar innovación y avanzar hacia nuevos niveles de desarrollo.

Desde ProChile Aysén, su director, Jaime Poblete, relevó la importancia de identificar tempranamente empresas con capacidad para acceder a mercados externos. Durante la jornada destacó el desarrollo de ingeniería naval y nuevas tecnologías presente en Visón Chile y sostuvo que el trabajo coordinado entre las instituciones permite acompañar a las empresas locales en su preparación para explorar oportunidades comerciales fuera de la región.

RESIDUOS QUE VUELVEN AL CICLO PRODUCTIVO

En Aysén Recircular, el trabajo parte de un problema visible en distintos puntos del litoral: la acumulación de poliestireno expandido o EPS. La empresa transforma este residuo en nuevos productos elaborados íntegramente a partir de material recuperado. Su representante, Carlos Díaz, resumió el origen de la iniciativa: “Nos formamos para hacernos cargo de esto que vemos en las playas y darle una utilidad”. La empresa, reconocida por Corfo en 2025 con el premio Innovación de Impacto en la categoría Desarrollo Territorial, proyecta sus soluciones hacia la construcción sustentable.

La segunda experiencia fue Visón Chile, dedicada a la fabricación de embarcaciones de polietileno de alta densidad. Su gerente general, César García, explicó que actualmente trabajan en embarcaciones de hasta 12 metros y en el desarrollo de una embarcación eléctrica en la Patagonia. “Los desarrollos regionales, como los apoyados por Corfo, nos han permitido explorar nuevas tecnologías e incorporar innovación”, señaló. La empresa también reprocesa sus propios retazos de plástico para desarrollar placas de HDPE mediante alianzas regionales.

El recorrido concluyó en Ceresal, planta que recibe y procesa residuos industriales provenientes principalmente de la actividad acuícola. Su fundador, Jacob Fernández, explicó que el propósito es “dar vida a materiales que estaban muertos para muchas personas”, procesándolos para que otras empresas puedan valorizarlos. Tras casi cuatro años de funcionamiento, la empresa busca avanzar hacia una planta automatizada que le permita aumentar su capacidad de procesamiento y, paralelamente, trabaja en una posible primera exportación de EPS reciclado hacia España y Bélgica, una operación que pasó de considerar uno a dos contenedores.