El presidente del Partido Socialista en la Región de Aysén cuestionó el alza de combustibles, acusando un diseño centralista que impacta con mayor fuerza a las zonas extremas.
El presidente del Partido Socialista en la Región de Aysén, Erik Adio, criticó el ajuste al MEPCO anunciado por el gobierno, que implicará alzas de hasta $370 por litro en gasolinas y $580 en diésel a partir del 26 de marzo, calificándolo como una medida “regresiva y profundamente desigual desde el punto de vista territorial”.
Según señaló, la decisión de trasladar casi íntegramente el impacto internacional a los precios internos “no es un ajuste cualquiera, es una decisión política que vuelve a castigar a las regiones, aquí movilizarse no es una opción, sino una necesidad”.
Adio advirtió que en Aysén el efecto será inmediato y acumulativo. “Cada litro más caro impacta directamente el presupuesto familiar, pero también encarece el transporte de alimentos, los materiales de construcción y los servicios básicos como la luz, el agua, la calefacción. En regiones, donde las distancias son mayores, el efecto es acomulativo,y se ve reflejado en todo lo que hacemos”, afirmó.
El dirigente también cuestionó la desigualdad en las medidas compensatorias anunciadas por el Ejecutivo. “Mientras en Santiago se garantiza el congelamiento del transporte público hasta diciembre de 2026, en regiones solo se habla de contener el alza, sin plazos, sin mecanismos claros y sin compromisos concretos, ya que todas las medidas depende de iniciativas legales”, sostuvo.
En esa línea, enfatizó que la realidad regional es distinta. “Aquí no hay metro ni Red de Transporte Público. Hay autos, buses escolares, interurbanos, transporte rural y productivo, y ninguno de esos sistemas está siendo protegido de manera efectiva”, indicó.
Asimismo, apuntó a que las ayudas están focalizadas en sectores específicos, dejando fuera a gran parte de la economía regional. “Las medidas se concentran en taxis y colectivos, pero no abordan el impacto en el transporte de carga, en la pesca, la agricultura o en quienes recorren grandes distancias todos los días para trabajar o acceder a servicios básicos. Yo me pregunto si los cien mil pesos que pretende entregar a taxis y colectiveros serán suficientes para que los precios no suban”, agregó.
Finalmente, Adio reconoció el complejo escenario internacional, pero cuestionó la forma en que se distribuyen sus efectos. “El contexto externo es real, pero cómo se reparte el costo de esta medida es una decisión política. Y hoy esa decisión está recayendo de forma desproporcionada sobre las regiones y nuestra gente, aquello, no es aceptable”, concluyó.










