Tras una extensa jornada legislativa que se prolongó hasta las 02:40 horas de este jueves, el Senado aprobó en particular el proyecto de Reconstrucción Nacional y Desarrollo Económico y Social, conocido como la megarreforma económica impulsada por el Gobierno del presidente José Antonio Kast. La iniciativa fue despachada a la Cámara de Diputadas y Diputados para cumplir su tercer trámite constitucional, donde se revisarán las modificaciones introducidas por la Cámara Alta.

Durante la sesión, los senadores aprobaron por 26 votos a favor y 24 en contra algunos de los aspectos más relevantes del proyecto, entre ellos la rebaja gradual del Impuesto de Primera Categoría para las grandes empresas, que disminuirá desde el 27% al 23% entre 2027 y 2029. Además, se respaldó la reintegración gradual del sistema tributario, una de las principales apuestas del Ejecutivo para incentivar la inversión y el crecimiento económico.

Otro de los puntos que concentró el debate fue la creación de un régimen de invariabilidad tributaria para grandes inversiones. La norma establece estabilidad en las condiciones tributarias por 10, 15 o hasta 20 años, dependiendo del monto de la inversión, con el objetivo de entregar mayor certeza jurídica a proyectos de alto impacto económico.

El Senado también aprobó la exención del pago de contribuciones para personas mayores de 65 años que cumplan los requisitos establecidos en la ley. Durante la discusión, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, confirmó un acuerdo con la Asociación Chilena de Municipalidades para compensar íntegramente los recursos que dejarían de percibir los municipios a raíz de esta medida.

Entre otras disposiciones aprobadas figuran normas sobre compensaciones para empresas cuyos proyectos sean revocados mediante una Resolución de Calificación Ambiental, cambios en procedimientos administrativos, nuevas facultades para la Dirección de Presupuestos y modificaciones relacionadas con derechos laborales y financieros. Varias de estas materias fueron objeto de reservas de constitucionalidad tanto por parlamentarios de oposición como por el propio Ejecutivo.

La presidenta del Senado, Paulina Núñez, destacó el trabajo realizado para alcanzar acuerdos durante la tramitación, aunque reconoció que algunas negociaciones no prosperaron debido a diferencias políticas entre los distintos sectores.

Con la aprobación en el Senado, el proyecto regresa ahora a la Cámara de Diputadas y Diputados. Si los parlamentarios respaldan las modificaciones introducidas por la Cámara Alta, la iniciativa quedará lista para su promulgación como ley. En caso contrario, deberá constituirse una Comisión Mixta para resolver las discrepancias entre ambas corporaciones.