Valparaíso. El Senado rechazó este martes la acusación constitucional presentada por parlamentarios del Partido Republicano y del Partido Nacional Libertario en contra del exministro de Economía, Nicolás Grau, poniendo fin al proceso impulsado por la oposición y descartando las acusaciones relacionadas con su gestión y el manejo de información económica durante su permanencia en el gabinete.
La acción constitucional había sido aprobada previamente en la Cámara de Diputadas y Diputados por un estrecho margen de 77 votos a favor, 68 en contra y una abstención, permitiendo que el libelo avanzara al Senado, instancia que actúa como jurado político y que finalmente desestimó todos los capítulos de la acusación.
Durante la votación en la Cámara Alta, los senadores rechazaron ampliamente cada uno de los capítulos del texto acusatorio, siendo especialmente contundente el rechazo al apartado referido al supuesto manejo irregular de antecedentes económicos y fiscales, que obtuvo un respaldo minoritario.
La acusación fue impulsada por las bancadas republicanas y libertarias, que responsabilizaban al exsecretario de Estado por presuntas infracciones constitucionales y eventuales errores en la entrega y utilización de información económica durante su gestión.
Tras conocerse el resultado, Nicolás Grau afirmó que el fallo del Senado confirmó la falta de fundamentos de la acusación.
“Ha quedado demostrado que era una acusación sin fundamento. Los hechos que se nos imputaban simplemente no eran ciertos”, señaló el exministro.
Asimismo, destacó que el rechazo contó con apoyo transversal de parlamentarios oficialistas y de sectores de Chile Vamos, señalando que el país enfrenta desafíos económicos y sociales relevantes que requieren acuerdos y responsabilidad institucional.
Desde la oposición, la senadora Vanessa Kaiser, del Partido Nacional Libertario, defendió la presentación del libelo y sostuvo que existían responsabilidades políticas que debían ser evaluadas por el Congreso.
“Tenemos diferencias legítimas respecto de la responsabilidad que le cabe a una autoridad en la situación económica del país y en las cuentas fiscales”, señaló la parlamentaria tras la votación.
Por su parte, la presidenta del Senado, Paulina Núñez (RN), enfatizó que las acusaciones constitucionales constituyen uno de los mecanismos más graves contemplados por la Constitución y que su aprobación requiere acreditar infracciones legales o constitucionales concretas.
“No basta con señalar que hubo errores o malas decisiones. Una acusación constitucional exige fundamentos jurídicos y constitucionales sólidos”, indicó la senadora.
El resultado evidenció divisiones al interior de la oposición, ya que parlamentarios de Renovación Nacional y la UDI optaron por rechazar la acusación, argumentando la ausencia de antecedentes suficientes para configurar una responsabilidad constitucional.
Con esta decisión, el Senado cerró definitivamente el proceso, permitiendo que Nicolás Grau quede exento de sanciones políticas derivadas del libelo y reafirmando el criterio de que las acusaciones constitucionales deben sustentarse en infracciones claramente acreditadas y no únicamente en diferencias respecto de la conducción política o económica del gobierno.










