Presentan estudio que promueve reutilización de envases y disminución de desechos 

  • La iniciativa proyecta una reducción de casi tres millones de toneladas de envases en 10 años.


La organización de conservación marina Oceana, la empresa de reutilización Algramo, y la Asociación Nacional de la Industria del Reciclaje, Anir, entregaron al Ministerio del Medio Ambiente el estudio «Instrumentos para promover el reúso de envases en Chile y disminuir la generación de residuos« con el cual se busca promover la reutilización de envases y reducir la producción de desechos, principalmente de envases y embalajes utilizados en productos de limpieza, cuidado personal y alimentos, entre otros. 

Estas tres entidades decidieron trabajar en colaboración, con el fin de prevenir la contaminación de ambientes naturales, enfrentando el problema con acciones enfocadas en la prevención y la reutilización, las primeras etapas en la jerarquía en el manejo de residuos.   

«Estamos ante una triple crisis, provocada por la contaminación, el cambio climático y la pérdida de biodiversidad, y creemos que reducir los envases desechables y promover la reutilización son aportes importantes frente a este escenario», señaló Javiera Calisto, directora legal de Oceana. «Chile ya es un referente en la región en materia de prevención de plásticos innecesarios, y con esto seguiría los pasos de Francia y España en la materia, naciones que ya entendieron los beneficios sociales y ambientales de estas políticas públicas», agregó.  

El documento contiene una propuesta regulatoria basada en tres pilares: el primero, el establecimiento de metas de reducción de envases y embalajes en un tiempo determinado; el segundo, exigir a los comercializadores la implementación de modelos de reúso en los puntos de venta; y tercero, la eliminación de barreras regulatorias injustificadas que no permiten la reutilización de envases como en productos cosméticos o alimentos para mascotas. 

«Contamos con la experiencia y la evidencia de que los modelos de reutilización tienen importantes beneficios a nivel ambiental, económico y social, por lo que necesitamos que la política pública los convierta en nuestra primera prioridad en materia de gestión de residuos», afirmó José Manuel Moller, fundador y CEO de Algramo. «Ya se ha demostrado que cuando se cambian las reglas, llegan las soluciones. Hoy, tenemos la posibilidad de convertir a Chile en un hub de economía circular en base a regulación, pero no va a pasar porque sí, hay que darle este empujón», añadió. 

El estudio realizó un ejercicio que proyecta una reducción de 2.910.962 toneladas de envases en 10 años y un ahorro neto social equivalente a 8.610 millones de dólares en uso de materia prima, así como en cambios en procesos de producción, inventario y distribución. 

«ANIR fomenta la jerarquía en el manejo de residuos, considerando en orden de preferencia la prevención, la reutilización, el reciclaje, el compostaje, y la valorización energética, dejando como última alternativa su eliminación» explicó Antonia Biggs, Gerenta General de Anir, y aseveró que «es importante e interesante analizar las opciones que pudiesen fomentar las etapas superiores en la jerarquía, como la reutilización, colaborando y dialogando, como es de costumbre para nuestra asociación gremial, tanto con actores públicos y privados al respecto». 

Desafío creciente 

De acuerdo con el último reporte sobre contaminación mundial por plásticos publicado en 2022 por la OCDE, el uso de este material podría triplicarse, impulsado por el crecimiento económico y demográfico, pasando de un ritmo de fabricación anual de 460 millones de toneladas de plásticos a una producción global de 1.231 millones de toneladas anuales en 2060.  

Se proyecta que la fuga de plásticos al medio ambiente se duplique, pasando de cerca de 22 millones de toneladas anuales a 44 millones de toneladas para 2060, mientras que la acumulación de plásticos en los ambientes acuáticos, incluyendo lagos, ríos, arroyos y océanos, se triplicará y pasará de 140 millones de toneladas a 493 millones, aumentando los impactos ambientales y de salud. Específicamente en los océanos reportan que, frente a un escenario de inacción, la acumulación de este tipo de desechos podría alcanzar la cifra de 145 millones de toneladas para 2060.  

El estudio presentado a la autoridad destaca el reúso de envases como una práctica que presenta múltiples beneficios. Al utilizar envases varias veces en lugar de desecharlos después de un solo uso, se reduce la necesidad de producir nuevos envases y, por lo tanto, disminuye la cantidad de residuos que terminan en vertederos o en la naturaleza. Adicionalmente, tiene un impacto positivo en el medio ambiente porque se ahorran energía y recursos que se requieren para fabricar, transportar y almacenar nuevos envases, contribuyendo también a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.  

De acuerdo con un reciente estudio del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente que revisa un número relevante de análisis de ciclo de vida, para los envases de supermercados se señala que «casi siempre» el reúso es mejor ambientalmente que la opción de un solo uso.  

Finalmente se destacó que, al avanzar en esta materia, Chile podría seguir reforzando las políticas implementadas para hacer frente a las problemáticas de los residuos plásticos, entre las que se encuentran la Ley de Responsabilidad Extendida del Productor, la Ley de Bolsas Plásticas y la Ley de Plásticos de un Solo Uso y Botellas Plásticas, actualmente en implementación. 

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